Por Pedro Moreno.

Últimamente la inscripción en muchas de las carreras que proliferan por la geografía española se está convirtiendo casi en un artículo de lujo, con unos precios poco acordes con la situación económica general y unas bolsas de corredor que tampoco se corresponden con el desembolso efectuado. Por eso encontrar una prueba de inscripción gratuita con una excelente bolsa de corredor, donde encima te dan de comer y con fines solidarios es algo que no puede pasar desapercibido y que debe mencionarse y ensalzarse convenientemente. Está claro que cuando se juntan la voluntad de hacer las cosas bien, el cariño hacia los corredores y la competencia organizativa, el éxito está asegurado y esta prueba no ha dejado de crecer desde su primera edición provocando un alto grado de fidelización entre los que han participado en ella. Por lo tanto es de justicia agradecer a Gabi del Planeta del Calcetín, auténtico alma mater de la prueba, por todo su esfuerzo personal y económico en la organización de este fantástico evento deportivo y por el excelente trato que recibimos por parte de todos los colaboradores y patrocinadores.. De verdad, recibid unas gracias sinceras y unánimes de los participantes en la carrera.

Este año la ayuda iba dirigida a un proyecto solidario para niños desnutridos y con VIH en el Centro de Recuperación y de Nutrición (CREN) Pouytenga (Burkina Faso): 1) compra de medicinas y aplicación de tratamientos retrovirales en niños enfermos de VIH, 2) compra y distribución de alimentos básicos (harinas, leche,…) para combatir la desnutrición en niños entre 0-5 años, 3) sensibilización de las madres con hijos desnutridos y enfermos de VIH mediante pautas nutricionales Centro CREN.

El día no quiso ser una excepción a lo que llevamos de primavera y salió fresco con una temperatura que no superó los ocho grados, aunque las cuestas arriba y abajo atenuaron ese efecto y una vez metidos en faena el frío apenas se hizo notar. La alta humedad hizo que el suelo estuviera más peligroso que en otras ediciones y que por lo tanto hubiera que tomar más precauciones a la hora de lanzarse en las bajadas y, aunque hubo alguna caída, no hubo que lamentar heridos de consideración.

El número total de inscritos fue de 372 de los cuales 72 pertenecían al club Tragaleguas, habiendo también representantes de los Papamoscas, Bolillas, Capiscol, Florentino Diaz-Reig, Planeta del Calcetín y Burgaleses en el running.

La carrera tiene una longitud de casi 19 kilómetros y discurre por una senda entre bosques de coníferas, robles y hayas de una gran belleza y, a pesar de que tiene tramos duros, es una prueba apta para todos los públicos tomando eso sí las debidas precauciones.

Si hay una prueba en la que uno pueda de decir que ha disfrutado sin miedo de que le crezca la nariz es ésta (bueno, quizás habría que contrastar esta afirmación), además el carácter competitivo es secundario y se nota en el mejor ambiente entre los corredores.

Los trofeos entregados eran de una gran originalidad y belleza y hacían que uno lamentara no ser mejor corredor para obtener uno de éllos. Entre los premiados, como no puede ser de otra forma, hubo un buen número de tragaleguas.

Y con una rica y reconfortante paella en el estómago regresamos a casa prometiendo que si no pasa nada raro reservaremos el primer domingo de junio de 2014 para esta cita distinta, hermosa y que te reconcilia con lo que algunos llaman correr por correr.

Supongo que la tabla con los resultados y ganadores aparecerá en la página de

www.conxip.com

Noticias relacionadas: