Por Jesús Andrés

Tragalpinos-Tragaleguas tenía una cita este domingo en la localidad vizcaína de Zaramillo, en este pueblo de 469 habitantes, a 37 m. de altitud sobre el nivel del mar y situada a 15 km del gran Bilbao, se celebraba una nueva edición de su carrera de montaña, donde la gran dificultad está en subir hasta lo alto del monte Apuko situado a 936 m. de altitud. En esta carrera los atletas disfrutamos del entorno y abrimos los ojos al medio ambiente que nos rodea, también en este tipo de pruebas existe una motivación extra, es un desafió personal a la naturaleza.

 

En esta prueba había dos segmentos de carrera, en bici (btt) y a pie, en bici salieron 150 y en la carrera a pie 450 atletas. En esta prueba la climatología a jugado un papel determinante en la prueba, en todo momento nos a acompañado una persistente lluvia, desde el principio hasta el final, también ha hecho frío, aire, nos hemos encontrado con la niebla en el alto del Apuko y con unos caminos y pistas y cortafuegos llenos de barro, agua y muchas piedras sueltas que han hecho que la prueba se haya endurecido.

Desde la misma salida la dureza de la carrera pone a prueba a los atletas, nada mas salir tenemos una continua subida de 7 km con rampas del 21% al 23% en tan solo 6 km pasamos de 37 m. a 387 m de altitud. En estos siete primeros km tenemos los dos primeros avituallamientos, uno en el km 3,500, líquido y otro en el 6, líquido y sólido. En esta prueba se atraviesa gran parte de las faldas del monte Ereza, con un esplendido paisaje que la verdad no se que decir, si lo he disfrutado o no, porque después de subir esas rampas tan duras y meterse por unas pistas con un desnivel importante, tanto en subidas como en bajadas y con barro hasta los tobillos, tenias que ir pendiente de no resbalar y dar con tus huesos en el suelo, si te caías lo más fácil es que te rompieras la crisma por la cantidad de piedras que había en el camino. El recorrido en estos primeros km discurrió por pistas de hormigón, tierra, hierbas y piedras. A partir del km 7 nos metimos por un cortafuegos que teníamos que superar con una pendiente del 21%, esta zona era de hierba muy resbaladiza por el agua caída. Del 7,500 al 11 era todo bajar, aquí la superficie que nos encontramos era hierba, tierra y piedra, pero muy peligrosa esta bajada debido a la cantidad de agua acumulada y el barro, más de uno dieron con sus posaderas en el suelo y sinceramente no les gusto nada, parecían hombres de barro andando. Luego teníamos dos km por los que se podía correr un poco mejor, pero el frío y el agua seguían acompañando.

Más adelante llegamos a una zona de subidas y bajadas (rompe piernas) yo no savia donde estaban las mías, las miraba y las veía todo rojas, subiendo disfrutaba un poco, pero bajando, Dios mío, me pasaban hasta los caracoles, que sufrimiento. Después cogimos una pista de asfalto y encaramos el asalto al alto del Apuko, la pista se fue endureciendo, empezamos a alternar terreno blando de hierba, tierra, con hormigón y ya durante los 4 km de subida hasta llegar al alto del Apuko el desnivel ya empezó a pasar factura a muchos atletas.

Al llegar al alto del Apuko, teníamos el ultimo avituallamiento, aquí el frío y la niebla envolvía el entorno, ya habíamos dejado atrás el km 19 y uno piensa que ya esta chupado, ya queda poquito, que gran error, quedaban 3,200 km de bajada, que eso es para no contarlo, es para verlo, joder, los primeros 600 m. de bajada, después de coronar el Apuko, uno no sabía como bajarlos, era bajar por la falda del monte con una pendiente considerable y con la hierba mojada y el terreno muy resbaladizo, sinceramente no sé cómo no me rompí la crisma, pero eso sí, los gemelos se me subieron dos veces, sufrí un montón, creo que es la prueba donde más putas las he pasado. En esta bajada se mezclaron pistas y senderos con bajadas con pendientes muy fuertes, todas ellas con barro hasta los tobillos y mucha piedra. Antes de llegar a meta ya me habían avisado que había que pasar por unas huertas, efectivamente en el último km, allí estaba el aldeano sujetando la puerta, si antes habíamos bajado por pendientes fuertes, acompañados de ríos de agua y barro, en estas huertas, sorpresa, nada más entrar y ver lo que había, casi dimito, medio metro de profundidad de estiércol de vaca, sinceramente de locos. En el último medio km había unos charcos grandísimos y creo que todos hicimos lo mismo, meternos por el medio para quitarnos un poco toda la mierda que llevábamos encima.

El grado de dificultad de esta prueba con las condiciones del terreno y las climatológicas ha hecho una prueba durísima y con unas bajadas muy peligrosas. Con terreno seco, sería dura la prueba, pero no tan peligrosa.

Destacar a los del segmento de bici, han sufrido muchísimo, con la bici al hombro en muchas partes del recorrido, se han quedado sin frenos, la verdad una odisea de prueba.
Reconocer el esfuerzo de la organización, de todos los voluntarios, sinceramente de diez. Al llegar a meta teníamos preparado caldo caliente, leche, macarrones y chorizo y cantidad de bebidas, sinceramente hay que felicitarles por su esfuerzo en que todo saldría perfecto.

En esta prueba participaron tres atletas del Mund, Álvaro Rodríguez, Sergio Espiga Gómez y Francisco Marcos Reyes, también participó Joel Aubeso, todos ellos entraron entre los 80 primeros. Del grupo Tragalpinos-Tragaleguas nos acercamos a sufrir un rato, Rubén, Jesús Manuel Luna (asturiano 2 de Mieres), Enrique de Frutos, José Luís Monge, Jesús Andrés, Roberto Fiz (que después de entrenar el día anterior casi cinco horas, se atrevió con los 23,200 km de esta prueba, pero que pena de cámara de fotos, cuando llego a meta parecía el hombre de barro, no se le veían ni los ojos, pero que grande eres Roberto, todavía te tiene que estar doliendo tu maltrecho cuerpo después de tantas culadas) y José Antonio Mingo. También participaron otros atletas de Miranda, Aranda y Medina de Pomar.

Los tiempos que tengo son estos: el ganador de la prueba y que bajo dos minutos el record de la prueba fue el atleta rumano afincado en Vitoria Ionut Ailin Zinca, tiempo: 1:38:27, el 2º fue Imanol Goñi Aramburu, 1:43:20. En féminas la ganadora fue la vitoriana Ana Conde, ganadora hace dos años del Crucero su tiempo: 2:01:57, la 2ª Ohiana Azkobeitia, tiempo: 2:03:37.

El tiempo de los atletas de Burgos fue:
– Álvaro Rodríguez (Mund) 1:59:27-puesto 35
– Jesús Manuel Luna, 1:59:30, puesto 36
– Sergio Espiga, 2:00:59, puesto 41
– Rubén Losantos Ordóñez, 2:05:59, puesto 58
– Francisco Marcos Reyes, 2:06:22, puesto 64
– Joel Aubeso Barrio, 2:08:52, puesto 81
– Gonzalo Gómez Galagarza, 2:26:55, puesto 195
– José Antonio Mingo, 2:28:36, puesto 211
– José Luís Monge, 2:29:51 puesto 220
– Enrique de Frutos, 2:46:13 puesto 329
– Jesús Andrés López, 2:49:26 puesto 342
– Roberto Alonso Villarroel, 3:19:49 puesto 386

Esta prueba en el segmento de correr la acabaron 393 atletas, el último que tiene un mérito increíble fue el atleta José Mari Eloja, tiempo 4:34:20. En el segmento btt acabaron la prueba 112 ciclistas, el ganador fue Iñaki Lejarreta su tiempo fue 1:23:08, en féminas la ganadora fue Esti García Mendiguren su tiempo fue 2:22:40, el último en btt fue Oscar García Castilla, tiempo 3:34:25.

Pues esto es lo que dio de sí esta prueba, donde como decía al principio esta prueba es un poco de desafió a la naturaleza y he de reconocer, que la naturaleza que es muy sabia me ha derrotado, físicamente y moralmente me ha dejado muy tocado, soy un desastre bajando, que le vamos a hacer y encima me ha dejado unas cuantas secuelas físicas que ya veremos cómo acaban.

Sed buenos, os tengo en mis oraciones, buen camino peregrinos del mundo.
Si consigo recuperarme nos vemos en San Lesmes y si no pues disfrutar del correr x correr.

Web oficial de la prueba: http://www.apukoigoera.com/

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Una respuesta.

  1. dinamica dice:

    Muy buena cronica, pero todo lo que se cuente es poco, En la ultima parte del recorrido el barro llegaba por la mitad de las espinillas.